Biohacking procede del griego bios “vida” y del inglés hack que nació en el entorno informático y significa encontrar una manera ingeniosa para modificar o mejorar un sistema. Aunque parezca un término futurista, podemos decir que es el conocimiento y la aplicación consciente de estrategias destinadas a optimizar el funcionamiento del organismo para vivir con más salud, energía y longevidad. Es una evolución moderna y ampliada de la concepción original del cuidado preventivo natural de la salud, entendiendo la capacidad de reacción y adaptación de nuestro cuerpo, y que nuestras decisiones cotidianas pueden influir, positiva o negativamente, sobre él (epigenética).

Mujer con perro
123rf Limited©katerinalukashyna3011

Bases de un programa de biohacking positivo

La esencia es actuar antes de que el cuerpo enferme, tratando de evitar el síndrome metabólico y el deterioro de la salud y resiliencia celular. Es decir, evitando la obesidad abdominal, altos triglicéridos, colesterol “bueno” (HDL) bajo, presión arterial alta y azúcar en sangre alto.

Estimular la capacidad de adaptación: hormesis

Determinados estímulos que, en exceso, pueden resultar perjudiciales, pueden activar respuestas adaptativas beneficiosas cuando se aplican en una intensidad y duración adecuadas. Por ejemplo: el ejercicio, la exposición al frío o al calor, el ayuno o restricción energética, y determinados compuestos bioactivos presentes en alimentos y plantas (xenohormesis).

Cuidar la alimentación

Proporcionar los nutrientes y la energía que el organismo necesita, priorizando alimentos de calidad y adaptando la alimentación a las características y necesidades individuales.

Sueño y ritmos circadianos

Respetar el descanso y los ritmos de luz y oscuridad para favorecer recuperación, equilibrio metabólico y funcionamiento cerebral.

Movimiento y ejercicio

Combinar actividad cotidiana, fuerza, resistencia y movilidad. El ejercicio constituye, además, uno de los ejemplos clásicos de hormesis.

Gestión del estrés y recuperación

Conseguir un equilibrio entre estímulo y recuperación, y preparar al organismo para defenderse de sus efectos negativos.

Entorno y estímulos naturales

Luz natural, contacto con la naturaleza, buenas relaciones sociales, cuidar las posturas corporales, buen colchón para el descanso, buenas actividades de ocio, desconexión digital antes de dormir y justo al despertar, pueden formar parte de una buena estrategia.

Complementos alimenticios

Utilizar nutrientes y plantas como herramientas de apoyo que aportan compuestos que pueden contribuir al funcionamiento normal del organismo y complementar, pero no sustituir, una alimentación y estilos de vida saludables.

Medición y personalización

Observar la respuesta individual y utilizar la tecnología y los datos cuando realmente aporten información útil. Estos procesos pueden realizarse con el método “hazlo tú mismo” o mediante programas de optimización y longevidad diseñados, supervisados y atendidos por médicos integrativos, con un mayor nivel de evaluación y personalización.

Biohacking es una evolución moderna y ampliada de la concepción original del cuidado preventivo natural de la salud

Complementos naturales que nos pueden ayudar:

Multinutriente

Una buena formulación basada en la sinergia de vitaminas, minerales y otros micronutrientes, puede constituir una primera herramienta de apoyo. Si además incorpora compuestos bioactivos de origen vegetal y fúngico y elementos vinculados a la salud intestinal, amplía el enfoque hacia la adaptación y el equilibrio del organismo.

Hongos funcionales

El esclerocio del chaga (Inonotus obliquus) o la melena de león (Hericium erinaceus), entre otros, aportan sus beneficios gracias a sus polisacáridos y otros compuestos bioactivos. Su interés se extiende desde los mecanismos de adaptación y protección celular hasta el ámbito cognitivo y el equilibrio del organismo.

Plantas adaptógenas

Como la bacopa (Bacopa monnieri) y la ashwagandha (Withania somnifera) pueden aportar su apoyo especialmente en la respuesta al estrés, el equilibrio del sistema nervioso y la capacidad de adaptación del organismo, incidiendo todo ello en una visión integral del bienestar.

Coenzima Q10 (ubiquinona)

Es un compuesto natural que nuestro cuerpo produce y utiliza para producir energía celular y protegerla del daño del estrés oxidativo. Su presencia en los tejidos disminuye con la edad, por lo que el mantenimiento adecuado de sus niveles puede ayudar a mantener la vitalidad y la salud celular.

Si decide usar complementos alimenticios se recomienda consultar bien las etiquetas y es deseable que la formulación sea 100 % natural y libre de excipientes y alérgenos no deseados. Aquellas personas que sigan un protocolo con medicamentos deben consultar con un profesional de la salud antes de tomar cualquier complemento alimenticio.

¡Active la sabiduría de su cuerpo!

Autor: Pedro Porta, Experto en Complementos Alimenticios.

Suscríbete a la Newsletter y recibe El Botiquín Natural gratis cada mes en tu correo

El Botiquín Natural, Prensa Independiente y Gratuita
Leer El Botiquín Natural Octubre 2026