Según avanza la investigación en complementos alimenticios, aparecen conceptos entrelazados que explican o fundamentan los beneficios de determinadas especies vegetales. Hormesis, xenohormesis y polifenoles son un buen ejemplo de ello y están todos relacionados para influir positivamente en nuestra salud y longevidad.

conversando durante el desayuno con cereales y cúrcuma
123rf Limited©avelinogomez. Conversando durante el desayuno con cereales y cúrcuma

Tanto la hormesis como la xenohormesis describen los efectos beneficiosos de los factores estresantes, pero la hormesis se refiere a la respuesta dentro de un solo organismo (p.ej.: un vegetal) a un factor estresante leve, mientras que la xenohormesis se refiere específicamente a los efectos beneficiosos experimentados por un organismo (p.ej.: el ser humano) al consumir compuestos producidos por el organismo sometido a hormesis.

¿Qué es la hormesis?

La hormesis se refiere a un fenómeno biológico en el que una dosis baja de una sustancia o factor estresante potencialmente dañino estimula respuestas adaptativas beneficiosas, mientras que dosis más altas pueden ser perjudiciales. Es lo que coloquialmente decimos “lo que no te mata te hará más fuerte” -desde un punto de vista bioquímico-.

Ejercicio físico

Estresa músculos y mitocondrias, pero en dosis moderadas fortalece el cuerpo.

Ayuno intermitente controlado

Estresa temporalmente el metabolismo, pero desencadena procesos de reparación.

Exposición al calor/frío

Desencadena respuestas celulares al estrés que mejoran la resiliencia.

¿Qué es la xenohormesis?

La xenohormesis es el mecanismo mediante el cual los organismos (como los humanos) pueden aprovechar las sustancias beneficiosas que inducen los procesos de hormesis en otras especies, especialmente las plantas. Cuando las plantas se encuentran bajo estrés (sequía, luz ultravioleta, depredadores…), producen compuestos protectores. Estos compuestos, al ser ingeridos por animales o humanos, pueden activar las vías de defensa celular en el consumidor.

Por ejemplo, una vid sometida a estrés por sequía produce resveratrol, un polifenol que puede activar las sirtuinas y la AMPK en los humanos, imitando los efectos de la restricción calórica.

Las sirtuinas son enzimas proteicas que modifican a otras proteínas de manera que consiguen disminuir el estrés oxidativo de las células y ayudan a su supervivencia en condiciones adversas. AMPK es un complejo enzimático que es considerado un detector de energía celular, el cual ayuda al balance energético de la célula y al consumo de calorías.

Hormesis, xenohormesis y polifenoles

Los polifenoles son una amplia clase de compuestos vegetales con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Muchos actúan como agentes xenohorméticos. La hormesis en plantas, por los efectos de pequeñas dosis de un agente estresante (como luz UV, temperaturas extremas, herbívoros o patógenos), provoca una respuesta beneficiosa, como el aumento en la producción de compuestos protectores, entre ellos los polifenoles. En la planta actúan, por ejemplo, como antioxidantes, protegen del estrés UV, repelen herbívoros e inhiben patógenos. En los organismos que ingieren estos compuestos participan en la activación de las vías de la longevidad, reducen el estrés oxidativo, mejoran la función mitocondrial y modulan la microbiota intestinal.

Los tipos más comunes de polifenoles son los flavonoides (p.ej.: quercitina, hesperidina, antocianidinas y catequinas), los estilbenos (p.ej.: resveratrol), los ácidos fenólicos (p.ej.: ácido cafeico y ácido ferúlico), los lignanos y el kaempferol. Los podemos encontrar en bayas, cerezas, piel de las uvas, té verde, chocolate negro, vino tinto, semillas de lino, semillas de sésamo, cereales integrales, col rizada, cítricos, kale, brócoli, cebollas, manzanas, legumbres…

Algunas especies botánicas ricas en polifenoles

Raíz de cúrcuma (Curcuma longa)

Se sabe que la complementación con cúrcuma aumenta, debido a su contenido en curcumina, la eficacia de ciertas enzimas de desintoxicación como el glutatión reductasa. La curcumina es un tipo de polifenol vegetal con actividad xenohormética. Las investigaciones sugieren que la curcumina presenta respuestas bifásicas en las células, de modo que las dosis bajas producen efectos más fuertes que las altas.

Cáscara de limón (Citrus limon)

La cáscara de limón proporciona muchos compuestos fenólicos, incluido el mencionado ingrediente antienvejecimiento, ácido ferúlico. Este antioxidante tiene la capacidad de estabilizar la vitamina C, a la vez que proporciona beneficios antiinflamatorios. Se sabe que aumenta la eficacia de otros antioxidantes y puede ayudar a proteger contra los efectos dañinos de la radiación ultravioleta (UVA) del sol debido a sus cualidades fotoprotectoras. Esta respuesta adaptativa mejora la resiliencia y la vitalidad celulares al reforzar las defensas antioxidantes y mitigar el daño oxidativo optimizando la función celular, favoreciendo la longevidad y la salud en general.

Brotes de brócoli (Brassica oleracea var. italica)

Los brotes de brócoli son una fuente rica en sulforafano, un compuesto conocido por activar la vía de respuesta al estrés Nrf2-ARE en una variedad de células, incluidas las neuronas. Los estudios demuestran que las combinaciones de fitonutrientes, como la de sulforafano y quercetina (también presente en los brotes de brócoli), amplifican las vías celulares de respuesta al estrés de forma más eficaz que los compuestos por separado, lo que potencia los beneficios xenohorméticos.

Baya de acerola (Malpighia emarginata)

Se sabe que la acerola es una fuente rica en vitamina C, carotenoides (por ejemplo, luteína, betacaroteno), y compuestos polifenólicos (ácidos hidroxicinámicos) entre otros el ácido ferúlico. El ácido ferúlico es un potente polifenol xenohormético ampliamente conocido por su potencial, que presenta efectos antienvejecimiento, antiinflamatorios y neuroprotectores. Además, se ha demostrado que la ingesta del fruto de acerola aumenta la actividad de las especies beneficiosas para la salud Bifidobacterium spp. y Lactobacillus spp. en el tracto gastrointestinal y reduce la de las enterobacteriáceas patógenas, Escherichia coli y Enterococcus spp.

Conclusión

Un complemento alimenticio que esté formulado con especies botánicas que hayan crecido en entornos con efectos horméticos nos puede ayudar a reforzar las células y la microbiota gracias a sus efectos xenohorméticos. Si estas especies se combinan con nutrientes tales como vitaminas y minerales, pueden mejorar los beneficios y biodisponibilidad de estos. Es recomendable que los complementos alimenticios estén formulados de forma equilibrada, 100% naturales, de las mejores fuentes posibles, en formas altamente biodisponibles y sin excipientes indeseados.

Hay que recordar que no hay fórmulas mágicas y que no todas las marcas son iguales, por lo que es importante la elección del producto, su origen y su proceso de producción. Aquellas personas que sigan protocolos con medicamentos, así como mujeres embarazadas o en período de lactancia, deben consultar al especialista antes de tomar cualquier complemento alimenticio.

¡Aprovecha los beneficios del estrés positivo!

Autor: Pedro Porta, Experto en Complementos Alimenticios.

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