El trabajo ocupa una parte fundamental en nuestras vidas, tanto por la cantidad de horas que pasamos trabajando como por la energía y dedicación que conllevan. El trabajo es un derecho humano, no solo proporciona un medio de vida, sino que es una forma mediante la que podemos expresar y poner al servicio de los demás nuestros talentos y conocimientos, y contribuir así al avance del conjunto de la sociedad.

ansiedad laboral
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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el trabajo proporciona «un sentido de confianza, propósito y logro, una oportunidad para las relaciones positivas y la inclusión en una comunidad, y una base para establecer rutinas estructuradas», entre otros beneficios. Desafortunadamente, el trabajo también puede ser fuente de problemas, estrés y ansiedad. La ansiedad laboral afecta a un número creciente de personas en todos los países del mundo.

¿Qué entendemos por ansiedad laboral?

Ansiedad o estrés laboral es el sentimiento de angustia que experimentamos en relación con uno o más aspectos del trabajo.

¿Cuáles son los síntomas?

La ansiedad laboral produce los mismos síntomas que cualquier otro tipo de ansiedad: malestar en el estómago, palpitaciones, dolor de cabeza, sensación de miedo, tristeza o angustia, cansancio excesivo, dificultad para dormir, falta de concentración, falta de motivación, falta de apetito. Lo que caracteriza a la ansiedad laboral es que estos síntomas se vuelven más intensos durante la jornada de trabajo y en las horas antes de empezar a trabajar; mientras que disminuyen al volver a casa y los días festivos. Es muy típico que si trabajas de lunes a viernes, los síntomas de ansiedad laboral empiecen a intensificarse el domingo por la tarde, ya que la mente anticipa lo que va a pasar al día siguiente.

¿Por qué se produce?

En algunos casos el origen del estrés laboral es la propia persona que lo padece, por ejemplo, es normal que, si estás empezando un trabajo nuevo, sobre todo si es tu primer trabajo o un trabajo que no habías hecho antes o que implique una gran responsabilidad, tengas un cierto nivel de estrés. Puede pasar que no tengas los conocimientos o habilidades suficientes (o que creas no tenerlos) para tu puesto de trabajo. Esto suele ser transitorio y desaparece a medida que vas adquiriendo confianza.

Pero en otros casos la fuente de ansiedad está fuera del trabajador. Desgraciadamente, hay muchas circunstancias externas que producen estrés laboral: un medio hostil, incluyendo situaciones de discriminación y acoso laboral; un trabajo o tarea físicamente peligrosa o que se lleva a cabo sin los recursos necesarios; un salario insuficiente; contratos temporales, carga excesiva de trabajo, demandas irrealistas de cumplir ciertos plazos, horarios muy largos o anti-sociales. También, un trabajo rutinario, un trabajo por debajo de la experiencia del trabajador/a, o trabajar en un área que no nos gusta nos puede hacer sentir insatisfacción y ansiedad.

¿Se puede pedir la baja por ansiedad laboral?

Sí. Como con cualquier otra enfermedad, si sospechamos que tenemos ansiedad laboral debemos ir a nuestro médico de familia para que haga el diagnóstico médico y nos dé la baja. El procedimiento administrativo y el tipo de prestación pueden variar ligeramente dependiendo de si se determina que la ansiedad tiene un origen en la vida personal del trabajador, o en el propio trabajo.

¿Cómo se trata?

Como con la ansiedad de cualquier otro origen, el tratamiento de la ansiedad laboral debe cubrir dos aspectos: 1) la reducción del malestar y el sufrimiento asociados a la ansiedad, y 2) averiguar y abordar la causa que originó el trastorno de ansiedad. Hay muchas estrategias que pueden ayudar a reducir la angustia psicológica y el malestar físico que produce la ansiedad laboral, entre ellas técnicas de relajación, de meditación y atención plena, plantas medicinales y en algunos casos, medicación pautada por el médico de familia.

El tratamiento del origen de la ansiedad dependerá de la causa que motivó el trastorno. Si la ansiedad es producida por falta de confianza del trabajador en sus habilidades, o por insatisfacción con la carrera laboral, por ejemplo, la psicoterapia individual puede ayudar a superar esta situación. Los problemas de comunicación dentro de un equipo u otros conflictos interpersonales pueden ser abordados con el asesoramiento de un psicólogo laboral. Algunas causas de estrés laboral, como la discriminación o el acoso, solo pueden ser resueltas por vía judicial, o abandonando ese puesto de trabajo.

Autora: Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra, www.creciendoenverde.com

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