Algunos ingredientes utilizados en cosmética pueden provocar alergias en algunas personas sensibles. Es algo que no afecta a muchas personas, se estima que entre un 2-4% de la población, pero hay personas, como los profesionales que trabajan con cosméticos, que pueden desarrollar alergias por estar siempre en contacto con estas sustancias.
La reacción alérgica puede ser de diferentes tipos. La más frecuente es la dermatitis alérgica de contacto que provoca rojez, picor, descamación o incluso pequeñas ampollas si es fuerte. En el caso de los perfumes, además de las reacciones en la piel, pueden provocar síntomas respiratorios y dolores de cabeza.
Legislación y alérgenos
Desde la entrada en vigor del Reglamento (EC) 1223/2009, que regula actualmente la cosmética en la UE, es obligatorio declarar algunas sustancias que pueden resultar alergénicas para algunas personas.
Los alérgenos deben declararse si se encuentran en una concentración mayor del 0,001% en los productos que no se aclaran y del 0,01% en los productos que se aclaran
Productos que no se aclaran
Los alérgenos deben declararse si se encuentran en una concentración mayor del 0,001% en los productos que no se aclaran (como una crema).
Productos que se aclaran
Los alérgenos deben declararse si se encuentran en una concentración mayor del 0,01% en los productos que se aclaran (como un champú).
Estas sustancias pueden haber sido añadidas a la fórmula del cosmético, o pueden formar parte de la composición química de un aceite esencial o de un ingrediente de un perfume, aunque no se haya añadido a la fórmula.
Veámoslo con el ejemplo de uno de los alérgenos más frecuentes: el Limonene. Está presente en muchos aceites esenciales y en la piel de los cítricos. Si se incluye en la fórmula de un cosmético un aceite esencial de limón (Citrus Limon Fruit Oil) habrá que declarar por separado en la lista de ingredientes de la etiqueta el ingrediente y el alérgeno, es decir, Citrus Limon Fruit Oil por un lado y Limonene al final de la lista.
También es posible añadir el Limonene a la fórmula como un ingrediente; este se puede aislar desde el aceite esencial extrayéndolo por destilación u otros métodos. En este caso hay que declararlo porque es un ingrediente, pero también porque es un alérgeno.
Para profundizar en el papel de las fragancias, los aceites esenciales y la declaración de sustancias alergénicas, también puede consultarse este artículo sobre los perfumes incluidos en un cosmético.
Entra en vigor una nueva legislación
En el 2023 se publicó otro reglamento (el Reglamento UE 2023/1545) que modifica al anterior y añade muchos más alérgenos de obligada declaración. Ahora son 81 en total. Originalmente eran 26 alérgenos a declarar, pero posteriormente se prohibió que dos de ellos estuvieran presentes en los cosméticos comercializados en la UE: son el Lyral que se prohibió en el 2019 y el Lilial en el 2022, ambas son sustancias no naturales.
Desde la publicación del reglamento del 2023, se dieron tres años de transición a la industria cosmética para cumplir con los nuevos requisitos.
31/07/2026
Hasta 31/07/2026 se podía poner en el mercado cosméticos con etiquetado antiguo, después de esta fecha, ya no.
31/07/2028
Hasta 31/07/2028 los productos existentes (fabricados antes del 31 de julio de 2026) pueden seguir vendiéndose hasta agotar stock.
Es decir, que todos los productos que se fabriquen y/o etiqueten a partir del 1 de agosto de 2026, ya tienen que declarar obligatoriamente los alérgenos que le correspondan dentro de la lista de los 81. Esta condición afecta por igual a los nuevos lotes de productos que ya estuvieran en el mercado antes de esta fecha como a productos de nuevos lanzamientos después de esa fecha.
El periodo de transición fue necesario porque, aunque no ha habido que reformular los productos cosméticos, sí ha habido que rehacer las etiquetas de todos los productos cosméticos que contienen alérgenos, que son la mayoría y, además, porque los proveedores de materias primas tuvieron que actualizar sus declaraciones de alérgenos.
Cuando se trata de aceites esenciales y perfumes, los laboratorios fabricantes piden a sus proveedores que, entre toda la documentación que deben facilitarles, se incluya una declaración de alérgenos que indique qué sustancias alergénicas contiene ese aceite o perfume y en qué % se encuentran. Hasta el 2023 los proveedores facilitaban sus declaraciones en base a la lista anterior de los 24, pero a partir de esa fecha se han tenido que ir adaptando para ofrecer la información con respecto a los 81 alérgenos. Ahora, un laboratorio ya no podría comprar a un proveedor que no le aporte la información sobre los alérgenos actualizada.
Para obtener la información sobre el contenido de las sustancias alergénicas de un ingrediente es necesario realizar análisis de laboratorio como cromatografía de gases o cromatografía líquida de alta eficiencia.
Entre los alérgenos que más frecuentemente se encuentran en los productos cosméticos naturales siguen estando algunos de los que ya se declaraban anteriormente, como el Limonene, Linalool, Citral o Eugenol, y entre los nuevos alérgenos a declarar los que más nos estamos encontrando por ahora son: Beta-Caryophyllene, Terpineol, Terpinene, Camphor, Pinene, Linalyl y Geranyl acetate.
Una novedad importante es que ahora, además de declarar sustancias presentes en los aceites esenciales o perfumes o añadidas a la fórmula, hay que declarar como alérgenos algunos ingredientes en su totalidad, estos son algunos aceites esenciales o extractos, como los de lavanda, geranio, limón, eucalipto, menta, romero, entre otros.
Algunos de ellos en su declaración como alérgeno se denominan con un nombre global (Group Name) como Lavandula Oil/Extract, pero también puede indicarse en la lista INCI de ingredientes de la etiqueta la especie exacta de planta: como Lavandula Angustifolia Oil.
Un ejemplo práctico
Supongamos que en una fórmula cosmética tenemos varios ingredientes procedentes de rosas: como Rosa Damascena Flower Oil, Rosa Canina Flower Oil y Rosa Centifolia Flower Extract: sumaremos los % de estas rosas y si da un % mayor que un 0,001% (crema) o un 0,01% (champú) entonces hay que declararlas como Rose Flower Oil/Extract en la etiqueta; y si queremos, también se puede declarar el nombre de cada una de las rosas.
Si la fórmula contuviera solo una rosa, sería lo mismo, pero contando solo el % de esa rosa. Habrá que declarar igualmente Rose Flower Oil/Extract y si queremos también se puede declarar el aceite de rosa específico que hemos añadido a la fórmula, como Rosa Damascena Flower Oil.
Además, hay que declarar los alérgenos que contenga la Rosa Damascena Flower Oil, como el Citronellol, Geraniol y Linalool.
Más trasparencia e información para las personas consumidoras
Una consecuencia de la nueva legislación de alérgenos es que las fórmulas de los perfumes son ahora un poco menos ocultas. La ley permite que no se enumeren en la etiqueta los ingredientes de los perfumes, que se pueden declarar como Parfum, pero los alérgenos sí hay que declararlos. Como ahora hay que declarar muchos más que antes, tenemos más pistas sobre la composición de los perfumes y también pistas para saber si son naturales o no.
Es que, muchos de estos alérgenos, tanto de los anteriores como de los nuevos a declarar, no se encuentran en la composición de los ingredientes naturales. Como por ej. el Hexyl Cinnamal o el Alpha-Isomethyl Ionone que, aunque también existen en la naturaleza, su extracción es complicada y no rentable, por lo que, si se encuentran en un perfume, sabremos que ese perfume no es natural al leer la etiqueta del cosmético que lo contenga.
Solo la cosmética certificada nos ofrece una total garantía del origen natural de sus ingredientes
Finalmente, incidir en el hecho de que muchos alérgenos, como el Limonene, Citral, Linalool, Pinene, etc., aunque se encuentren habitualmente en los aceites esenciales naturales, también pueden tener un origen petroquímico y en la etiqueta aparecen con los mismos nombres INCI. Esto es común en muchos ingredientes de la cosmética y, por ello, solo la cosmética certificada nos ofrece una total garantía del origen natural de sus ingredientes.
Autoras: Montse Escutia, Red Ecoestética, y Núria Alonso, Responsable Certificación BioVidaSana.
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