Carmen Navarro es Directora y Cofundadora de Maison Karité, la empresa que lleva 14 años desarrollando cosmética natural y ecológica certificada, vegana y formulada con ingredientes de origen natural y ecológico, certificada por Bio.Inspecta según la norma BioVidaSana.
Cuenta con laboratorio propio y un Salón Orgánico de Peluquería en Barcelona, donde trabaja exclusivamente con sus productos y desarrolla protocolos como CurlyBio®, Botanic Scalpcare y Botanic BioColors.
Esta experiencia profesional se traslada también a su red de salones especializados, apostando por un cuidado capilar eficaz, sostenible, personalizado y sencillo de mantener en casa.
¿Para quién y por qué se recomienda el método Curly?
El método Curly está especialmente dirigido a personas con cabello ondulado, rizado o afro, aunque muchas de sus pautas son útiles para prácticamente cualquier tipo de cabello.
Para nosotras va mucho más allá de una rutina cosmética. Durante demasiado tiempo el cabello rizado, especialmente el muy rizado y afro, se ha considerado difícil, desordenado, poco profesional o algo que había que “domar”.
Por eso queremos reivindicar y poner en valor el cabello rizado, ayudando a cada persona a conocerlo, disfrutarlo y sentirse orgullosa de su melena natural.
El método Curly fue popularizado por Lorraine Massey, aunque las comunidades rizadas y afro llevaban mucho tiempo desarrollando técnicas específicas.
¿Qué ingredientes se utilizan en cosmética econatural? ¿Cuáles son sus efectos en el cabello?
En cosmética capilar econatural encontramos aceites vegetales, mantecas, extractos botánicos, humectantes, proteínas vegetales y tensioactivos suaves.
Aceites y mantecas ayudan a aportar lípidos y mejorar el tacto; los humectantes ayudan a mantener agua; y las proteínas y activos vegetales pueden incorporarse a fórmulas para cabellos debilitados.
Pero la ventaja no consiste simplemente en sustituir un ingrediente sintético por uno vegetal. La cosmética natural también tiene que estar bien formulada.
Defendemos una cosmética natural basada en formulación, conocimiento y diagnóstico. Además, existe una dimensión medioambiental: la cosmética ecológica certificada incorpora criterios relacionados con materias primas, procesos productivos y el impacto posterior al uso. Para nosotras, cuidar el cabello y cuidar el entorno forman parte de una misma filosofía.
¿Hay algún tipo de cabello para el que no esté recomendado este método? ¿Para qué tipo funciona mejor?
El problema aparece cuando hablamos del método Curly como si existiera una única receta válida para todos los rizos. No existe.
Dentro del cabello ondulado, rizado y afro hay enormes diferencias. En nuestro salón analizamos porosidad, grosor, densidad, patrón, estado de la fibra y del cuero cabelludo, y lo cruzamos con qué quiere conseguir la persona, cuánto tiempo desea dedicar a su cabello y qué rutina encaja con su vida.
Esta filosofía es la base de nuestro Sistema CurlyBio®, que simplifica el cuidado en cuatro necesidades: entender el cuero cabelludo y la fibra; limpiar correctamente; nutrir, acondicionar o reparar cuando sea necesario; y definir y proteger respetando el resultado que busca cada persona.
Más volumen, menos volumen, mayor definición, más o menos encogimiento… no existe un único rizo perfecto. A todo ello añadimos un buen corte y minimizar, cuando sea posible, las agresiones por calor o procesos químicos.
El método debe adaptarse a la persona, no la persona al método.
¿Cuáles son los errores principales al aplicar este método?
Probablemente el principal error sea intentar conseguir el cabello de otra persona. Las redes sociales están llenas de rizos espectaculares, pero desconocemos cómo es ese cabello, cuánto tiempo ha requerido el resultado o cuánto se ha preparado la imagen.
Dos personas pueden hacer exactamente la misma rutina y obtener resultados completamente diferentes.
Otro error es obsesionarse con las reglas o acumular productos. El objetivo debería ser lo contrario: conocer tu cabello hasta necesitar cada vez menos instrucciones. Saber cuándo necesita hidratación, nutrición, una limpieza más profunda o simplemente que lo dejemos tranquilo. Y, cuando sea posible, contar con profesionales especializados que ayuden a entender sus características.
No queremos “domar” el rizo. Queremos potenciarlo, cuidarlo, hacerlo nuestro y quererlo.
¿Qué dirías a quienes piensan que los productos naturales no son tan eficaces y que solo con productos “más fuertes” queda bien el pelo?
Que natural y eficaz no son conceptos incompatibles. Formular cosmética natural de alto rendimiento puede ser incluso más complejo: hay que conseguir textura, estabilidad, sensorialidad, conservación y eficacia dentro de unas condiciones exigentes.
Nuestra experiencia demuestra que es perfectamente posible conseguir cabellos rizados definidos, flexibles, brillantes y visualmente preciosos con cosmética natural bien formulada y buena técnica.
Eso no significa que deba reproducir cualquier resultado extremo: difícilmente buscaríamos con este enfoque el rubio platino y el cabello extremadamente rígido que popularizó Rod Stewart en una época. Nuestro objetivo es sacar lo mejor de la naturaleza del cabello respetando su estructura.
Además de los productos y sus ingredientes, ¿es importante la técnica?
Es fundamental. Un producto excelente mal utilizado puede ofrecer un resultado mediocre, mientras que una buena técnica puede transformar una rutina sencilla.
La cantidad de producto, la humedad del cabello, el desenredado, la técnica de definición, el secado e incluso la forma de dormir pueden modificar mucho el resultado.
Por eso hablamos de varios pilares: buen producto, buena técnica, conocimiento del propio cabello y constancia. Y añadiríamos un buen corte realizado por alguien que comprenda cómo se comporta el cabello rizado.
El verdadero éxito es que la clienta llegue a casa y pueda reproducir una rutina sencilla que le permita sentirse bien con su cabello cada día.
¿Algún tema importante más que nos hayamos dejado sin preguntar?
Sí. Cuidar el cabello natural también puede ser una forma de sostenibilidad. Durante años la industria de la belleza nos ha enseñado a corregir continuamente lo que tenemos: alisar el cabello rizado, rizar el liso, cambiar su estructura y perseguir un nuevo resultado.
Nosotras proponemos una idea más sencilla: conocer lo que tienes, cuidarlo y sacar lo mejor de ello. Esto también puede significar menos productos, rutinas más sencillas y decisiones de consumo más conscientes.
Y existe una dimensión emocional todavía más importante. Cuando una mujer entra en nuestro salón diciendo que tiene un cabello “malo”, “difícil”, “demasiado rizado” o “imposible” y descubre lo bonito que puede ser cuando aprende a entenderlo, sucede algo que va mucho más allá de la cosmética.
Nuestra filosofía no consiste únicamente en cuidar rizos, sino en ayudar a cambiar la relación de una persona con su propio cabello: que deje de verlo como un problema que tiene que solucionar y empiece a verlo como una parte de sí misma que merece conocer, cuidar y disfrutar.
Para nosotras, ese es el verdadero sentido de poner en valor el cabello natural.
Para conocer más sobre el cuidado capilar con ingredientes de origen natural, puedes consultar también nuestro artículo sobre acondicionadores de pelo.
Autoras: Montse Escutia, Red Ecoestética, y Núria Alonso, Responsable Certificación BioVidaSana.
Suscríbete a la Newsletter y recibe El Botiquín Natural gratis cada mes en tu correo
El Botiquín Natural, Prensa Independiente y Gratuita
Leer El Botiquín Natural Octubre 2026
























