La cúrcuma, también llamada turmérico (Curcuma longa L.) es una planta herbácea de la familia de las zingiberáceas, igual que el jengibre y el cardamomo, nativa del suroeste de la India. Su rizoma es la clave de sus grandes cualidades por eso se ha utilizado durante milenios en la medicina tradicional, sobre todo en Oriente, así como en la cocina como especia y colorante alimentario. Pero hay mucho más.

cúrcuma
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Beneficios y biodisponibilidad

A nivel medicinal y culinario, la cúrcuma es el polvo de rizoma seco de la planta, compuesto por una gran cantidad de sustancias fitoquímicas entre las que destacan los curcuminoides que tienen un papel central y pueden representar hasta el 10% del polvo de cúrcuma seca. Se han identificado más de 50 curcuminoides, que producen el color amarillo de la cúrcuma. El principal es la curcumina, pero también hay otros como la bisabocurcumina, la curcumalongina, la ciclocurcumina, etc.

La cúrcuma contiene entre un 3% y un 8% de curcumina (dependiendo de la temporada de crecimiento), de manera que una cucharada de postre de polvo de cúrcuma (un promedio de 3 g) contendrá un promedio de 30 a 90 mg de curcumina.

Además del color de la cúrcuma, la curcumina ofrece grandes beneficios para la salud. Sus actividades biológicas se han investigado a fondo durante los últimos treinta años y los estudios hasta la fecha han demostrado sus efectos antioxidantes, antitumorales, antiinflamatorios, antimicrobianos, hipoglucemiantes, neuroprotectores, hepatoprotectores y cardioprotectores. Según los resultados de estudios preclínicos y clínicos, la curcumina puede ser útil en la prevención y el tratamiento de muchas enfermedades, incluidas las cardiovasculares, la diabetes mellitus, la obesidad, las alergias, el asma, las enfermedades inflamatorias como la artritis y los trastornos neurodegenerativos, como, por ejemplo, el Alzheimer, el Parkinson o la esclerosis múltiple.

Una cucharada de postre de polvo de cúrcuma (un promedio de 3 g) contendrá un promedio de 30 a 90 mg de curcumina

Y se considera que, en comparación con otros medicamentos, la curcumina es una sustancia natural muy rentable y segura, que tiene un elevadísimo potencial para prevenir y tratar muchos trastornos. Sin embargo, existe un hándicap importante, su pobre biodisponibilidad.

La baja biodisponibilidad de cualquier sustancia farmacológica dentro del cuerpo se puede deber a una mala absorción gastrointestinal, altas tasas de metabolismo, inactividad de los productos metabólicos y rápida eliminación y aclaramiento.

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La curcumina es una molécula de carácter hidrófobo, que no se disuelve en agua sino en sustancias como el aceite, el etanol o la acetona. Debido a ello, solo se absorbe parcialmente a nivel intestinal y esa absorción se puede mejorar, por ejemplo, cuando se toma mezclada en un medio graso, como puede ser el aceite de uso habitual en nuestras cocinas. Esto significa que la cúrcuma se va a absorber mucho mejor cuando la usamos en una receta de cocina en la que hay grasa o aceite que si la tomamos en infusión o con una bebida vegetal. De hecho, en este último caso la absorción será casi nula, aunque sí pueda haber un beneficio en la mucosa y microbiota intestinal.

Una vez absorbida, el hígado metaboliza la curcumina formando unos metabolitos derivados que tienen una bioactividad baja en comparación con la curcumina, por eso la combinación con algunas otras sustancias, como la piperina presente en la pimienta negra, ayudan a que esa metabolización hepática sea más lenta y, por tanto, la curcumina activa pueda estar más tiempo en nuestro organismo.

La cúrcuma se va a absorber mucho mejor cuando la usamos en una receta de cocina en la que hay grasa o aceite que si la tomamos en infusión o con una bebida vegetal

De hecho, en los estudios se ha observado que la administración simultánea con piperina aumenta los niveles en la sangre de curcumina en más de mil veces. Por último, la breve vida media o la rápida eliminación de la curcumina juega un papel crucial en su baja biodisponibilidad y efectividad. Así, conseguir el uso de la cúrcuma a nivel medicinal, pasa por conseguir que se absorba mejor y que se metabolice y se elimine más lentamente.

Uso y seguridad

En Europa la cúrcuma se usa como especia, como aditivo alimentario, como medicamento tradicional a base de plantas y como ingrediente en complementos alimenticios. Como aditivo, la curcumina se encuentra autorizada como colorante con el código E-100 y como tal, proporciona color amarillo y se puede utilizar en gran diversidad de productos, en algunos con dosis máximas establecidas.

En la evaluación del uso de la curcumina como aditivo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha fijado una ingesta diaria admisible (IDA) para la curcumina de 210 mg/día en un adulto con un peso corporal de 70 kg. La ingesta diaria admisible (IDA) es siempre un dato muy prudente que se usa para los aditivos y se trata de una estimación de la cantidad de una sustancia presente en los alimentos o en el agua potable que puede consumirse diariamente durante toda la vida sin que se aprecie un riesgo sobre la salud.

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123rfLimited©echeverriurrealuis. Infusión de cúrcuma

Como medicamento tradicional a base de plantas, la Agencia Europea del Medicamento (EMA 2018) y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS, 2020) aprobaron su uso tradicional para el tratamiento de la indigestión con el fin de mejorar la sensación de plenitud, flatulencia y digestiones lentas con dosis diarias recomendadas entre 0.5-1 g tomados 2-3 veces a diario. Como complemento alimenticio podemos encontrar dosis diversas, normalmente entre 250mg y 3g al día en base a los datos de muchos estudios.

En los estudios se ha observado que la administración simultánea con piperina aumenta los niveles en la sangre de curcumina en más de mil veces

De todos modos, según un informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), su consumo, especialmente como complemento alimenticio, debe estar limitado a una dosis máxima diaria que consideran que debería ser la misma IDA propuesta para su uso como aditivo. En este sentido, los estudios de seguridad en humanos que se han realizado hasta la fecha hablan de un uso seguro en dosis de hasta 12g diarios durante períodos de 3 meses y, en Estados Unidos, se considera que los curcuminoides son sustancias seguras en un consumo entre 4-8g al día.

En general, no se considera tóxica ni peligrosa, aunque sí debemos tener en cuenta que, en algunos casos, puede dar lugar a algunos efectos adversos como dolor abdominal, náuseas, estreñimiento y sofocos y también se han descrito otros efectos adversos como obstrucción de conductos biliares, colangitis, aumento del riesgo de cálculos en personas con predisposición a tenerlos y otras alteraciones biliares. También es muy importante saber que su uso con fármacos puede dar lugar a algunas interacciones, la más relevante es la incompatibilidad con anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios pues podría aumentar el riesgo de sangrado o hemorragias.

Y se desaconseja su uso como complemento alimenticio en niños, embarazadas y mujeres lactantes por falta de datos de seguridad en estos grupos de población.

La cúrcuma seguirá siendo objeto de mucha investigación que dará más información todavía sobre sus beneficios para la salud, y aunque ahora su uso medicinal todavía sigue en el ámbito de la medicina tradicional y natural, el futuro es prometedor.

Autora: Dra. Laura I. Arranz, Farmacéutica y Dietista – Nutricionista

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