La vida de todo cabello llega algún día a su fin, pero cada uno tiene su ciclo independiente por lo que en circunstancias normales no se cae todo a la vez, aunque sí que en otoño es más propenso a esta caída. Cada cabello sigue su ciclo y mientras algunos caen, otros nacen y la gran mayoría siguen su vida. Estos tres estadios en la vida del cabello son: la fase de crecimiento que puede tener una duración de entre dos y siete años y en la que se encuentran más del 80% del total de los cabellos de una persona sana; la fase de transición, que dura entre dos y tres semanas y en la que el folículo piloso se desprende de la dermis. En esta fase solo se encuentra entre el 1 y el 3% del total. Y la fase de descanso o caída, en la que un nuevo cabello se empieza a formar y puede durar entre 2 y 4 meses. Del 10 al 15% del cabello se encuentra en esta fase.

Caída, condicionantes internos y externos
La salud del cabello viene condicionada por factores internos y externos que influyen en su vigor, belleza, suavidad o caída excesiva. Al entrar en otoño el cabello viene de sufrir probablemente una exposición solar alta. Otro factor externo es la contaminación del aire especialmente en entornos urbanos. El agua clorada de las piscinas también habrá atacado la salud del cabello si no se han tomado medidas para protegerlo.
Internamente es en la nutrición donde encontramos todas las soluciones y las respuestas necesarias para mantener un cabello estupendo o devolverle el vigor al que lo ha perdido. El papel de la nutrición en la salud del cabello es esencial y una deficiencia en algunos nutrientes importantes puede desencadenar una caída fuera de lo normal. Una dieta variada y rica en alimentos frescos y de temporada, poco procesados, de procedencia ecológica, que se base en alimentos vegetales como son las legumbres, entre ellas lentejas, garbanzos y alubias; las semillas, de calabaza, de girasol, chia, sésamo y lino; los frutos secos como por ejemplo avellanas, nueces y almendras; y frutas y verduras de todos los colores, será la más adecuada para mantener la salud de todo el organismo y con ella la del cabello. Una dieta equilibrada es pues la aliada de un cabello sano que crezca adecuadamente fuerte y brillante. Son necesarias las proteínas, minerales como el hierro y el zinc, ácidos grasos omega-3, vitaminas del complejo B, vitaminas C, D, E i A y ácido fólico, entre otros nutrientes.
El papel de la nutrición en la salud del cabello es esencial y una deficiencia en algunos nutrientes importantes puede desencadenar una caída fuera de lo normal
Complementos alimenticios específicos
Y, por supuesto, especialmente en el cambio de estación, podemos ayudarnos de un complemento alimenticio que esté formulado específicamente para la vitalidad del cabello. Que por sus componentes ayude a conseguir una buena síntesis de las proteínas que constituyen el cabello como la queratina, y, en definitiva, una formulación que sea rica en vitaminas y minerales y en compuestos azufrados para un crecimiento óptimo, fortaleza, apariencia y salud general del cabello.
El MSM, (Metilsulfonilmetano), es fuente de azufre orgánico y ayuda a la producción de colágeno y queratina, mejorando la estructura del cabello; L-cisteína, aminoácido con azufre componente de la queratina, le da elasticidad; la metionina, aminoácido antioxidante, protege a las células del estrés oxidativo y de las agresiones ambientales; el L-glutation, con su gran poder antioxidante protege los folículos pilosos reduciendo la caída del cabello y, muy interesante también, la biotina, nutriente esencial que fortalece el cabello, previene la caída y estimula su crecimiento.
ESPACIO PATROCINADO POR:
NATUR IMPORT – NATURE’S PLUS
¡Energía y bienestar natural!
Suscríbete a la Newsletter y recibe El Botiquín Natural gratis cada mes en tu correo
El Botiquín Natural, Prensa Independiente y Gratuita
Leer El Botiquín Natural Octubre 2024






















