
Precauciones ante los factores de riesgo para nuestra salud ocular
El cloro de las piscinas es un potente desinfectante químico que puede alterar el pH ocular y producir reacciones alérgicas. Por otra parte, el agua de mar puede contener en suspensión bacterias, algas y micropartículas de arena que pueden llegar a irritar la córnea. Para protegernos de lo anterior a la hora del baño, debemos usar gafas de natación, no llevar lentillas de contacto e intentar enjuagarse con agua dulce limpia al salir del agua.
El sol es fuente de vida, pero también es un riesgo. La radiación ultravioleta (UV) es acumulativa y puede provocar daños graves a largo plazo tales como cataratas prematuras, quemaduras en la córnea (fotoqueratitis) o acelerar la degeneración macular. Las gafas de sol son la protección perfecta. Deben ser de calidad garantizada, de cristal polarizado oscuro, con el sello UV400 CE y de categoría 2 o 3. También es conveniente el uso de gorra o sombrero y evitar la exposición en las horas centrales del día.
El uso prolongado de pantallas o permanecer largas horas con el aire acondicionado reduce la frecuencia del parpadeo y acelera la evaporación de la lágrima natural. Esto puede provocar fatiga visual, enrojecimiento y lo que se llama el síndrome del ojo seco. Se debe evitar el flujo directo del aire acondicionado, controlar la humedad del ambiente, forzar el parpadeo consciente y cada 20 minutos apartar la vista de la pantalla y mirar durante 20 segundos a un punto alejado unos seis metros.
Cómo nos pueden ayudar los complementos alimenticios naturales
Luteína y zeaxantina
La investigación sugiere que estos carotenoides pueden promover la salud ocular a través de su capacidad para proteger la mácula del daño oxidativo inducido por la luz y el envejecimiento. La luteína parece estar asociada con la protección contra la degeneración macular relacionada con la edad.
Vitamina C
Promueve la función de la luteína/zeaxantina y protege al ojo del estrés foto oxidativo. Su efecto antioxidante está asociado con la salud de la retina y el cristalino, que se pueden dañar con el paso de los años por el efecto de los radicales libres causados, por ejemplo, por la luz solar, el humo y la contaminación.
Mirtilo (Vaccinium myrtillus)
El extracto de mirtilo (o arándano silvestre) es rico en el flavonoide conocido como antocianosido, que puede ayudar a la mejora del flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno al ojo. Sus efectos protectores del colágeno favorecen la prevención y el tratamiento de diversas afecciones oculares y puede favorecer la agudeza visual nocturna.
Eufrasia (Eufrasia officinalis)
La eufrasia tiene efectos protectores en caso de orzuelos, síntomas de fatiga ocular, sensibilidad a la luz, ojos llorosos, picazón y trastornos oculares funcionales de origen muscular y nervioso. En la medicina popular, la eufrasia se usa para la inflamación del párpado y la conjuntivitis.
Beta caroteno (de alga D. salina)
Los carotenos son un grupo de compuestos solubles en grasa de color intenso (rojo y amarillo). El que se extrae del alga Dunaliella salina contiene una fuente natural de carotenoides sinérgicos derivados de una de las fuentes más ricas de la naturaleza y con una gran actividad pro-vitamina A. La vitamina A juega un papel crucial en la función de bastones y conos oculares necesarios para la transmisión del impulso visual. Permite la adecuada adaptación a los cambios de luz y a la buena visión nocturna.
Extracto de corteza de pino
Derivado principalmente del pino marítimo francés (Pinus pinaster) es rico en bioflavonoides con una alta concentración de proantocianidinas oligoméricas. Ha mostrado en muchos estudios clínicos, efectos positivos para fortalecer los pequeños capilares en el ojo, pudiendo aumentar el flujo de sangre a la retina y mejorar los procesos visuales.
Recomendaciones finales
Cuidar nuestra alimentación también nos ayudará consumiendo frutas de temporada como sandía o melón, verduras de hoja verde y frutos secos. No debemos olvidar la correcta hidratación de nuestro cuerpo bebiendo suficiente agua, y de nuestros ojos con el uso a demanda de lágrimas artificiales. Si decide utilizar complementos alimenticios se recomienda consultar bien las etiquetas y es deseable que la formulación sea 100% natural y libre de excipientes y alérgenos no deseados. Aquellas personas que sigan un protocolo con medicamentos deben consultar con un profesional de la salud antes de tomar cualquier complemento alimenticio.
¡Proteja sus ojos de los enemigos invisibles!
Autor: Pedro Porta, Experto en Complementos Alimenticios
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