Las articulaciones son estructuras anatómicas del sistema músculoesquelético que conectan dos o más huesos entre sí, permitiendo movimiento, flexibilidad y estabilidad al esqueleto humano amortiguando golpes y reduciendo la fricción en el movimiento. Están compuestas por cartílagos, ligamentos, tendones y líquido sinovial. En el cuerpo humano existen más de 360 articulaciones, variando desde estructuras rígidas sin movilidad hasta complejos mecanismos móviles como la rodilla o el hombro.

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Características de unas articulaciones sanas

Una articulación sana no experimenta molestias, pinchazos o dolor crónico, ni al realizar movimientos regulares ni al estar en reposo. Debe permitir una movilidad y estabilidad completa, permitiendo que los huesos deslicen suavemente al doblarse, estirarse o girar. No debe presentar hinchazón, calor localizado, ni rigidez significativa y permanente. Si experimentan chasquidos o sensación de roce o crujido, son síntomas de desgaste.

Principales afecciones articulares

Entre las principales afecciones que pueden alterar su estructura y funcionalidad encontramos la artrosis, que es el desgaste progresivo del cartílago, la artritis reumatoidea que provoca inflamación crónica de la membrana sinovial y la gota, que es un proceso inflamatorio súbito por acumulación de cristales de ácido úrico. No menos importantes son las de carácter traumático, como las luxaciones y esguinces o las de carácter infeccioso como la artritis séptica. Todas ellas conllevan dolor, rigidez y limitación del movimiento.

Qué podemos hacer por nuestras articulaciones

Evitar alimentos que produzcan inflamación

Como carnes rojas, azúcar, fritos, bebidas refrescantes, bollería industrial y, en general, todo alimento ultraprocesado. Integrando los que aportan nutrientes “antiinflamatorios” tales como verduras de hojas verdes, bayas, frutos rojos, legumbres, proteínas de calidad, brotes, fermentados y aceite de oliva.

Mantener una buena actividad física

El sedentarismo no ayuda, hay que moverse. Basta con 30 minutos de ejercicio suave durante cinco días a la semana. Hacer estiramientos matutinos, levantarse cada dos horas de estar sentado, y practicar yoga o pilates, son muy recomendables. Practicar ejercicio en exceso o de forma inadecuada puede ser contraproducente.

Cuidado con las cargas pesadas o las malas posturas

Levantar algo pesado de forma inadecuada o mantener una mala postura o utilizar de forma inadecuada los equipos telemáticos genera inflamación de articulaciones y envolturas del tendón, causando dolor y rigidez.

Evitar el tabaco

La nicotina estrecha los vasos sanguíneos y esto limita la cantidad de oxígeno y nutrientes que deben llegar a las articulaciones, produciendo desgaste, inflamación y aumentando el riesgo de osteoporosis.

Evitar el uso prolongado de fármacos analgésicos y antinflamatorios

Actúan sobre los síntomas, pero no sobre las causas y pueden producir efectos secundarios importantes. Hay que evitar el sobrepeso y, en la medida de lo posible, utilizar terapias manuales tales como fisioterapia, quiropráctica y osteopatía.

Complementos naturales que nos pueden ayudar

Boswellia serrata

La resina de este árbol se ha utilizado ampliamente en la medicina tradicional ayurvédica para tratar una variedad de afecciones como dolor, inflamación, lesiones musculares, enfermedades óseas, reumáticas y nerviosas.

Ácido hialurónico

Este polisacárido se encuentra en abundancia en las articulaciones, la piel y los ojos. Tiene una gran capacidad de retención de agua y ha sido etiquetado como el “hidratante de la naturaleza”.

 

Glucosamina

Este aminosacárido se ha investigado y utilizado para el tratamiento de la artrosis. Los tejidos articulares la incorporan a la matriz del tejido conjuntivo del cartílago, los ligamentos y los tendones ayudando a su reparación y retrasando su deterioro. Es conveniente combinar la glucosamina con sulfato de condroitina.

Colágeno tipo II hidrolizado no desnaturalizado

Esta proteína estructural conforma la red del cartílago proporcionándole resistencia, elasticidad y capacidad de amortización, a la vez que puede disminuir el dolor. Se recomienda combinarlo con ácido hialurónico, magnesio, cúrcuma y vitamina C.

Para finalizar

Al aumentar la esperanza de vida es muy importante el cuidado de nuestro sistema músculoesquelético desde mucho antes que nos dé síntomas de deterioro. Si decide usar complementos alimenticios se recomienda consultar bien las etiquetas y es deseable que la formulación sea 100% natural y libre de excipientes y alérgenos no deseados. Aquellas personas que sigan un protocolo con medicamentos deben consultar con un profesional de la salud antes de tomar cualquier complemento alimenticio.

¡Unas articulaciones sanas son la puerta a una movilidad feliz!

Autor: Pedro Porta, Experto en Complementos Alimenticios.

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