Los cambios estacionales nos pueden producir una extraña y molesta sensación que es conocida como astenia. El principal síntoma es un excesivo cansancio que no mejora con el descanso y que puede producir cierta incapacidad para la vida social y laboral e incluso afectar funciones cognitivas.

Porqué nos baja la energía
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Factores que pueden afectar a nuestra energía y vitalidad

Reducción de las horas de luz solar: esto conlleva a una menor producción de serotonina, una de las hormonas del bienestar, y por otro lado puede disminuir la síntesis de vitamina D de gran importancia para nuestros sistemas inmune y músculo esquelético.

Cambios horarios: todo cambio horario altera los ritmos circadianos que son los que regulan nuestro «reloj biológico», esto puede inducir a un descanso menos reparador y por tanto producir somnolencia diurna.

Estrés crónico: enfrentarnos a las actividades del día a día son un factor adicional de estrés que, si no logramos controlar, puede tener efectos muy negativos en nuestra vitalidad al producir hormonas que son negativas cuando se mantienen en altos niveles durante largos períodos de tiempo.

Síntomas más frecuentes

  • Apatía, desmotivación o tristeza.
  • Falta de concentración y capacidad de organización.
  • Dolores musculares y calambres.
  • Fatiga física y mental sin causa aparente.
  • Cambios de humor e irritabilidad.
  • Mayor facilidad a tener resfriados e infecciones.

El descenso de nuestra energía y vitalidad debería ser transitorio, hay que preparar nuestro cuerpo para obtener lo mejor de él

¿Qué podemos hacer?

Procurar un sueño reparador: acostarse y levantarse a la misma hora, procurar desconexiones digitales antes de ir a dormir y usar un colchón adecuado.

Un poco de sol cada día: exponerse al sol entre 15 y 30 minutos nos ayudará a estimular la vitamina D y nos permitirá mejorar nuestro estado de ánimo.

Cuidar nuestra dieta: hay que evitar los ultraprocesados y usar alimentos de temporada. En otoño e invierno podemos encontrar legumbres, setas, calabaza, todo tipo de coles como lombarda, coliflor, brócoli, repollo… tubérculos como zanahoria, nabo, remolacha, chirivía… acelga, espinaca, cítricos, manzanas, peras, granada, uvas, castañas y membrillo.

30 minutos al día de ejercicio físico moderado: algún ejercicio de fuerza, caminar, nadar o practicar actividades aeróbicas suaves mejora la circulación, eleva la serotonina y activa nuestra energía vital.

Gestión del estrés: el estrés es fundamental para nuestro día a día, pero hay que evitar que se convierta en crónico. El estrés excesivo es perjudicial para nuestra salud. Reservar momentos para hobbies, lectura, música o meditación y evitar la multitarea puede ayudar a mantener bajo control los niveles excesivos de cortisol.

Complementos naturales que nos pueden ayudar

Multivitamínicos: ayudarán a nuestro organismo a producir energía para sobreponerse al cansancio y la fatiga y serán un buen refuerzo para nuestro sistema inmunológico. Deben incluir cantidades adecuadas de las vitaminas A, B, C, D, E y K, minerales como calcio, magnesio, zinc, hierro y fitonutrientes ricos en antioxidantes y bioflavonoides.

Adaptógenos: son aquellos nutrientes que nos ayudan a sobrellevar los efectos negativos del estrés. Los más importantes son Ginseng siberiano (Eleutherococcus senticosus), Ashwagandha (Withania somnifera) y Rodiola (Rhodiola rosea). Todos ellos tienen numerosos estudios y una larga historia de uso en las prácticas de medicina tradicional en todo el mundo.

Los cambios estacionales nos pueden producir una extraña y molesta sensación que es conocida como astenia

Dormir y descansar: a ello pueden ayudar dos nutrientes naturales, el magnesio y el extracto de Griffonia simplicifolia. Esta última es una planta africana cuyas semillas contienen, de forma natural, el precursor de la serotonina 5-HTP, uno de los principales neurotransmisores que interviene en la producción de melatonina, y ello ayuda a conseguir unos buenos niveles para inducir al sueño y al descanso. Por otra parte, el magnesio es el cuarto mineral más abundante en nuestro organismo y participa en más de 300 reacciones bioquímicas. Entre ellas, la de ejercer como relajante natural.

No hay que olvidar

El descenso de nuestra energía y vitalidad debería ser transitorio, hay que preparar nuestro cuerpo para obtener lo mejor de él. Si se decide usar complementos alimenticios se debe consultar bien las etiquetas de los productos para asegurar que las formulaciones son las que mejor se adaptan a sus preferencias. Siempre es deseable que la formulación sea 100% natural y libre de excipientes y alérgenos no deseados.

Por último, todas aquellas personas que tengan afecciones y sigan un protocolo medicamentoso, deben consultar con su profesional de la salud antes de tomar cualquier complemento alimenticio. ¡Cuide su energía y vitalidad!

Autor: Pedro Porta, Empresario sector complementos alimenticios

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