La dermatitis del pañal es una de las afecciones más comunes en bebés y niños pequeños, y afecta al menos a uno de cada tres en el primer año de vida, con algo más de frecuencia a los que toman fórmula artificial y no leche materna. Aunque puede presentarse en cualquier estación, el verano supone un reto especial para la piel del bebé: el calor, la humedad y el uso prolongado del pañal pueden desencadenar o agravar esta molesta irritación cutánea.

¿Por qué hay más dermatitis del pañal en verano?
Durante los meses más cálidos, la combinación de altas temperaturas, sudor y fricción constante bajo el pañal crea un ambiente ideal para la irritación de la piel. Además, las salidas más largas, los viajes o las actividades acuáticas pueden retrasar los cambios de pañal o exponer la piel a sustancias que alteran su equilibrio natural. Otros factores, como la sudoración excesiva, el uso de pañales poco transpirables o de baja absorción, el uso de productos perfumados o con otros irritantes, o los baños prolongados en piscinas o en el mar pueden aumentar aún más la aparición de dermatitis en verano.
Cómo cuidar el área del pañal de forma integral
El mejor tratamiento para la dermatitis del pañal es evitar que aparezca, pero esto a veces puede ser difícil. Tanto para prevenir como para tratar este problema es fundamental mantener la piel del bebé limpia, seca y protegida.
El pañal. Este es un tema importante, pues está en contacto con la piel del bebé la mayor parte del tiempo, por tanto, elegir el más adecuado puede suponer una diferencia. ¿Qué tipos de pañales encontramos en el mercado? Por un lado, los pañales desechables convencionales, elaborados con celulosa, polímeros superabsorbentes, y capas externas de polietileno. Estos pañales absorben muy bien y se mantienen relativamente secos; además son fáciles de usar y cambiar. Pero a veces contienen perfumes, lociones o productos químicos que pueden irritar la piel sensible. Siempre hay que elegir los que declaren estar libres de fragancias, o especifiquen que han sido “dermatológicamente testados” o adecuados “para pieles sensibles”.
También podemos encontrar pañales ecológicos desechables, elaborados con fibras vegetales (como bambú), y bioplásticos. Estos pañales transpiran mejor y no contienen cloro ni fragancias, y por tanto conllevan un menor riesgo de alergias e irritaciones. Además, son más respetuosos con el medioambiente. Sus principales desventajas son que son más caros y no siempre están disponibles en supermercados convencionales.
Algunas familias prefieren los pañales de tela reutilizables, que suelen estar confeccionados con algodón, bambú, cáñamo, o microfibra, además de los cobertores impermeables. Por supuesto estos pañales no contienen perfumes ni otros productos químicos, y son muy transpirables. Sin embargo, tienen menor capacidad de absorción que los desechables, lo que obliga a estar muy pendiente y cambiarlos y lavarlos con frecuencia. Pueden ser una buena opción para bebés más mayores en los que conocemos ya su rutina, sobre todo mientras están en casa. Sea cual sea el pañal que elijas, trata de que cada día el bebé esté un rato sin pañal ni nada que lo cubra.
El lavado. Siempre que sea posible, es preferible limpiar la zona con agua tibia del grifo y un poco de jabón para bebés suave, y luego secar sin frotar. Si esto no se puede, la siguiente opción son las toallitas húmedas, pero estas no deberían contener alcohol ni fragancias.
Las cremas barrera. Se aplican tras la limpieza y ayudan a crear una película protectora sobre la piel. El ingrediente principal es el óxido de zinc. Muchas cremas para el pañal naturales y ecológicas añaden además plantas medicinales protectoras, como el extracto de caléndula, de manzanilla, o de malva blanca, así como aloe vera. Otras cremas incorporan alantoína o pantenol que ayudan a reparar la piel que ya está un poco irritada. Sea cual sea la crema que elijamos ésta no debe contener fragancias. Es preferible no emplear cremas para otras partes del cuerpo, cremas para adultos o cremas elaboradas en casa, pues pueden ser irritantes para la piel del bebé.

Qué hacer si aparece dermatitis
Si la piel del área del pañal se pone roja e inflamada, y pica o escuece, la dermatitis ya ha aparecido. En estos casos lo primero que debemos hacer es extremar las medidas de prevención descritas anteriormente, y procurar que el área esté lo más seca posible. Cuando ya se ha producido la dermatitis es todavía más importante tener al bebé sin pañal, mientras estemos en casa, todo lo posible y al menos 10-15 minutos tras cada cambio de pañal.
Los baños con avena coloidal ayudan a calmar la piel irritada y a disminuir el escozor y pueden ser suficientes en los casos leves, pero si con esto y los demás cuidados, la dermatitis no se resuelve en unos días, es conveniente acudir al pediatra para que prescriba una crema específica. También hay que acudir al pediatra si la dermatitis es más que leve (por ejemplo, si la piel está tan irritada que sangra o han salido ampollas o se extiende más allá de la zona cubierta por el pañal); o si vemos signos de que la piel se ha infectado.
Hay dos infecciones que aparecen típicamente en el área del pañal cuando hay una dermatitis: la infección por bacterias y la infección por hongos (cándidas). Es esencial reconocer ambas complicaciones y actuar rápido si se producen.
La piel irritada o con heridas tiene riesgo de contaminarse con bacterias, sobre todo estreptococos y estafilococos. En estos casos aparece una erupción en forma de zonas abultadas y rojas que se transforman en ampollas con líquido en su interior y que terminan convirtiéndose en costras amarillentas. Esta infección debe tratarse rápidamente con crema antibiótica, ya que es muy contagiosa y además puede extenderse a otras partes del cuerpo. En algunos casos, si la infección cubre una parte extensa de la piel, puede ser necesario tratarla con antibióticos orales.
Las infecciones de la piel por cándidas son de color rojo intenso y con bordes nítidos. Suelen aparecer en las ingles, pero pueden verse lesiones similares más pequeñas alrededor. La infección por cándidas debe tratarse con cremas antifúngicas prescritas por el pediatra.
Consejos prácticos para el verano
- Cambiar el pañal con frecuencia, y especialmente tras cada deposición.
- Dejar al bebé sin pañal unos minutos al día, varias veces al día.
- Usar ropa suelta y de algodón, que favorezca la transpiración.
- Evitar productos perfumados o con alcohol.
- Limpiar preferentemente la zona con agua y jabón neutro; reservar las toallitas para cuando estemos fuera de casa.
- No frotar al secar, sino dar toques suaves con una toalla o gasa limpia.
El verano puede aumentar la incidencia de dermatitis del pañal, pero con medidas sencillas y una buena observación, es posible prevenirla o tratarla de forma eficaz. La clave está en una higiene adecuada, productos respetuosos con la piel y una atención temprana a los signos de infección por bacterias u hongos. Siempre que haya dudas o empeoramiento, consultar al pediatra es la mejor decisión para garantizar el bienestar del bebé.
Autora: Dra. Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra. Núm. Col. Madrid 53.890
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