La adolescencia es una etapa de intenso aprendizaje y esto implica cometer errores. Sin equivocarnos no podemos aprender cosas nuevas y no es posible tampoco que surja nada original y creativo. Por eso no debemos temer a los errores, o a equivocarnos. Es parte normal del desarrollo y del crecimiento personal, no solo en la adolescencia, sino durante toda la vida. Las únicas personas que nunca se equivocan son, no ya las que no se arriesgan, sino las que no hacen nada.

Adolescentes
123rf Limite©jackf

Cometer errores no solo es beneficioso, es esencial. Si los adolescentes no tienen la oportunidad de empezar a elegir entre varias opciones, a asumir riesgos y hacer cosas por sí mismos, tendrán que aprenderlo en la vida adulta, cuando las condiciones sean más duras, las consecuencias peores y no tengan una familia que los respalde.

¿Se cometen más errores en la adolescencia que en otras etapas de la vida?

Muy posiblemente. Esto es debido a que los y las adolescentes ya disponen de más libertad y autonomía que durante la infancia, pero aún no han adquirido la experiencia de las personas adultas.

Pero además, hay una razón evolutiva que explica que los adolescentes sean más proclives a explorar, experimentar y asumir riesgos, y con ello, a equivocarse. Durante esta etapa se están desarrollando en el cerebro las áreas que regulan el riesgo y durante un tiempo existe un desequilibrio entre el desarrollo más rápido de la región límbica, que regula las emociones, y el desarrollo más lento y tardío de la corteza cerebral frontal, que controla el razonamiento. Como ha dicho el psicólogo David Walsh, es como si el cerebro de un adolescente tuviera un coche con aceleradores que funcionan a tope, pero en el que aún no se hubieran instalado los frenos.

Esto también explica el que los adolescentes tengan más tendencia que los adultos a asumir riesgos o situaciones peligrosas cuando hay emociones por medio o cuando están bajo la presión del grupo de compañeros o amigos.

Cometer errores no solo es beneficioso, es esencial

Muchos neurocientíficos creen que estos comportamientos de riesgo típicos de la adolescencia pueden incluso ser necesarios para completar con éxito la maduración cerebral y el desarrollo de la personalidad. Para que esto ocurra los y las adolescentes necesitan crecer en un entorno en el que tengan opciones para asumir riesgos y buscar novedades de forma sana y supervisada por adultos.

¿Cuáles son los errores más frecuentes que cometemos en la adolescencia?

La mayoría de las personas, cuando miran atrás a sus años adolescentes, reconocen que cometieron uno o varios de los siguientes errores:

  • Tener relaciones sexuales antes de estar realmente preparados o en unas circunstancias alejadas de las ideales.
  • Probar y consumir alcohol, tabaco y drogas por la presión del grupo de amigos. Además, el cerebro adolescente es más sensible a las drogas y por ello es más fácil que el adolescente asuma un mayor riesgo bajo los efectos del alcohol o una droga, por ejemplo viajar en un coche con un conductor bajo los efectos del alcohol, otro de los errores clásicos de esta etapa.
  • No dar importancia a la vida académica. Aunque la adolescencia es una época de intensa actividad lúdica y social y hay pocas ganas de estudiar, muchas personas reconocen que no dedicar suficiente esfuerzo a los estudios les ha restado oportunidades profesionales y personales durante su vida adulta.
  • No cuidarse física ni mentalmente. Aunque comer comida rápida en ocasiones y con amigos es una parte importante de la vida social en la adolescencia, algunos adolescentes llevan esto demasiado lejos, dejan de comer frutas, verduras y otros alimentos saludables e imprescindibles, no hacen ningún ejercicio, beben demasiado y se rodean de amigos que comparten estos hábitos y que no los ayudan a salir de esta rueda. Esto puede afectar la salud para el resto de la vida.

El papel principal de los progenitores es proporcionar orientación, apoyo y una red de seguridad, en un entorno que estimule el crecimiento y el autodescubrimiento

  • Gastar demasiado dinero, no ahorrar ni planificar. Tener dinero por primera vez proporciona una sensación de poder y libertad muy intensas, y es natural querer gastar ese dinero lo antes posible. Pero no empezar a ahorrar puede causarnos dificultades más tarde. Este es un error muy común porque en España, a diferencia de los países anglosajones, la mayoría de la población no tiene una buena educación financiera y no se enseña esta materia en los colegios.
  • Abandonar una carrera universitaria u otro plan de formación ante las primeras dificultades, renunciando a una vocación, o elegir una carrera más fácil o corta en contra de sus deseos más profundos.
  • Publicar en RRSS datos o imágenes privados que pueden afectar a la imagen personal y profesional o incluso afectar a otras personas del entorno.

La mayoría de estos errores se cometen de forma leve y son reversibles, pero algunas veces tienen consecuencias a largo plazo; por eso es importante que los y las adolescentes estén supervisados y tengan siempre figuras de referencia con las que puedan comentar sus dudas y dilemas.

Adolescentes
123rf Limite©jackf

¿Cómo pueden ayudar las madres y padres?

El papel principal de los progenitores es proporcionar orientación, apoyo y una red de seguridad, en un entorno que estimule el crecimiento y el autodescubrimiento. Y a veces es necesario decir No a elecciones que sabemos que no les convienen, aunque pueda resultar duro.

Los y las adolescentes son todavía menores de edad, y esto no es por casualidad. Todavía no son capaces de comprender el alcance de muchos de sus actos y no podemos hacerlos responsables de ellos.

En realidad, el desarrollo cerebral no está completamente terminado hasta alrededor de los 25 años, años más tarde de que se produzca la mayoría de edad legal. Esto significa que la toma de decisiones que pueden ser irreversibles o tener efectos inesperados a medio y largo plazo deberían ser retrasadas todo lo posible.

Cuando un adolescente está experimentando dificultades, o tiene un conflicto con sus padres, el pediatra puede hacer de mediador en la familia y puede escuchar al adolescente

Aunque muchos progenitores piensan que sus hijos e hijas adolescentes solo hacen caso a su grupo de amigos y no escuchan sus consejos, esto no tiene que ser así; el problema es que demasiadas veces falla la comunicación y muchos adolescentes no se sienten escuchados por sus padres, solo regañados y castigados. Pero mediante una escucha activa y empática los padres pueden ayudar a sus hijos adolescentes a tomar mejores decisiones y a enfrentarse a las influencias indeseadas de sus compañeros y a las situaciones de peligro.

Cómo el pediatra puede ayudar

El pediatra es el médico de cabecera que acompaña a las niñas y a los niños desde su nacimiento hasta que se hacen adultos. Por lo tanto los ha visto crecer y ha sido participe de muchas de sus experiencias vitales. También conoce de forma cercana a la familia.

Cuando un adolescente está experimentando dificultades, o tiene un conflicto con sus padres, el pediatra puede hacer de mediador en la familia y puede escuchar al adolescente. En muchos casos esto puede ser suficiente, pero si el adolescente necesita orientación más específica en cuestiones como educación sexual o apoyo psicológico, el pediatra puede derivarle a los especialistas necesarios. Además, en muchas CCAA hay o se están creando unidades de Medicina de la Adolescencia, con pediatras y otros profesionales que son capaces de atender todos los problemas de esta etapa de la vida de una forma integral.

Autora: Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra, www.creciendoenverde.com

Suscríbete a la Newsletter y recibe El Botiquín Natural gratis cada mes en tu correo

El Botiquín Natural, Prensa Independiente y Gratuita
Leer
El Botiquín Natural Junio 2024