El sol, la luz, el calor, la sequedad ambiental, el viento, el cloro de las piscinas, la arena de las playas… todos estos factores propios del verano no son buenos para los ojos y los ponen en riesgo de infecciones, irritaciones y otros problemas. Los niños y niñas pasan más tiempo al aire libre en verano y están más expuestos a estos elementos. Conocer los problemas más frecuentes que pueden sufrir los ojos infantiles durante el verano te puede ayudar a prevenirlos, y a tratarlos cuando se presenten.

ojos infantiles
123rf Limited©goodluz

Conjuntivitis

La conjuntivitis es una de las enfermedades de los ojos más frecuentes a todas las edades, y también en la infancia. Cuando hay una conjuntivitis, la parte blanca del ojo se pone roja, aparece secreción o legaña y hay una sensación constante de tener arenilla.

Las conjuntivitis más frecuentes se producen por virus. En este caso la secreción es acuosa, clarita. Es muy frecuente que ocurran al mismo tiempo que un catarro, puesto que son producidas por el mismo virus. En verano suele haber brotes de adenovirus, que son muy contagiosos. Otro virus que puede causar conjuntivitis y que se transmite mejor en verano, sobre todo en ambiente de piscinas, es el herpes.

También puede haber conjuntivitis producidas por bacterias. En este caso las legañas son mucho más espesas, pueden volverse amarillentas o verdosas y algunas veces incluso se pegan entre los párpados y no dejan abrir los ojos. Algunas bacterias, como las clamidias, son resistentes al cloro de las piscinas y pueden dar lugar a brotes en verano.

El cloro de las piscinas puede dar lugar a conjuntivitis irritativa, que suele ser leve y curarse sola si dejan de exponerse los ojos al agua clorada. Si la irritación persiste, la conjuntiva se vuelve más vulnerable a la infección.

El calor, la sudoración propia del verano, la arena y la polución favorecen la infección de los párpados y la aparición de orzuelos

Por último, y aunque son más frecuentes en primavera, durante el verano también puede haber casos de conjuntivitis alérgica.

Las conjuntivitis se tratan lavando los ojos frecuentemente con suero fisiológico y aplicando compresas frías en los párpados. Las lágrimas artificiales pueden ayudar a disminuir la irritación y sensación de arenilla. Si hay infección bacteriana hay que usar colirio con antibiótico. En algunos casos de conjuntivitis complicadas o que no evolucionan bien es necesario usar colirios con corticoides. También hay colirios especiales para tratar las conjuntivitis alérgicas. Todo esto debe diagnosticarlo y tratarlo el pediatra o el oftalmólogo.

Orzuelo

Se produce por la obstrucción de unas glándulas situadas en el párpado y se ve como un bulto o protuberancia rojiza en el párpado, que a veces incluye un punto con pus. Además, puede haber lagrimeo, picor, escozor y sensibilidad a la luz. El calor, la sudoración propia del verano, la arena y la polución favorecen la infección de los párpados y la aparición de orzuelos. Los orzuelos se tratan aplicando compresas calientes y a veces, también con cremas de antibióticos.

Queratitis

Es la inflamación de la córnea. La queratitis es muy parecida a la conjuntivitis (ojo rojo, lagrimeo o secreción- «legañas»- fotofobia), pero, además, en la queratitis el ojo duele y puede haber pérdida de visión. La sequedad ambiental, el viento, el cloro y la arena pueden irritar la córnea y producir pequeñas erosiones. Además, si no se actúa rápido, estas erosiones se pueden infectar por bacterias u hongos.

No se deben usar lentillas en la piscina y preferiblemente, tampoco en la playa

En el verano puede ocurrir una forma de queratitis especial: la fotoqueratitis, que es una quemadura de la córnea y de la conjuntiva producida por rayos ultravioletas (UV). Estos rayos inciden en la conjuntiva y la córnea cuando miramos directamente al sol con los ojos abiertos (los eclipses son especialmente peligrosos y nunca debemos contemplarlos sin protección ocular), pero también pueden alcanzar los ojos al reflejarse en el agua o en la arena. La fotoqueratitis también puede ocurrir cuando los rayos UV se reflejan en la nieve o en el hielo; esto ocurre típicamente en altas montañas y estaciones de esquí y se llama ceguera de la nieve.

ojos infantiles
123rf Limited©sayfutdinov

Cuando estén al sol, las niñas y niños deben llevar gafas de sol homologadas por la UE, con bloqueo de rayos UV, y especiales para la infancia. Si se sospecha que se ha producido una queratitis hay que acudir al pediatra o médico de familia lo antes posible para confirmar el diagnóstico y empezar el tratamiento. Las lágrimas artificiales pueden ayudar a hidratar y sanar la córnea. Si hay infección, hay que tratar con colirios antibióticos. Aplicar frío sobre el párpado puede ayudar a calmar el dolor, si esto no es suficiente habrá que tomar analgésicos. Es importante, especialmente en los casos de fotoqueratitis, reposar en un lugar oscuro con los ojos cerrados.

Lesiones accidentales en los ojos

No solemos pensar en ellos, pero los traumatismos en los ojos son más frecuentes en la infancia que a cualquier otra edad y son la primera causa de pérdida de visión en menores. Ocurren a todas las edades, pero especialmente entre los 6 y 14 años y afectan más a los varones que a las niñas. La mayoría de estas lesiones se producen durante el juego, y por ello son más frecuentes en el verano.

Los niños se pueden lesionar los ojos mientras juegan con cualquier objeto puntiagudo o elástico, como lápices, antenas, palos, ramas de árboles, alambres, utensilios de cocina y de bricolaje. Los dardos y los fuegos artificiales causan traumatismos graves oculares, muchos de ellos terminan con la pérdida parcial o total de visión.

Las pelotas y balones (especialmente durante la práctica de fútbol, béisbol, baloncesto, tenis, ping pong) pueden golpear gravemente al ojo, ya que son grandes y pesados o se desplazan a gran velocidad. Cualquier lesión accidental en un ojo debe ser atendida por un médico lo antes posible.

Si se sospecha que se ha producido una queratitis hay que acudir al pediatra o médico de familia lo antes posible para confirmar el diagnóstico y empezar el tratamiento

Otra causa relativamente frecuente de lesiones en los ojos son las sustancias químicas que se encuentran en desinfectantes y otros productos de limpieza en cualquier hogar. Las salpicaduras y el contacto directo con las manos contaminadas pueden provocar erosiones graves en la córnea o incluso en la parte profunda del ojo.

Si se produce un contacto con un producto químico lava inmediatamente el ojo afectado con agua (mejor directamente bajo el grifo) durante al menos 10 minutos, y a continuación, acude a un servicio de urgencias.

Cómo proteger los ojos infantiles en verano

Como se ha mencionado antes, el uso de gafas de sol es una de las medidas más importantes para proteger los ojos a lo largo del verano. Los niños y niñas que pasan mucho tiempo nadando, especialmente si tienen tendencia a padecer problemas oculares, deberían usar gafas de natación para proteger los ojos del cloro de las piscinas y de la sal y otros elementos del agua del mar. No se deben usar lentillas en la piscina y preferiblemente, tampoco en la playa. Hay que evitar pasar mucho tiempo en lugares con aire acondicionado, que secan el ambiente e irritan los ojos.

Es importante enseñar a los niños y niñas a lavarse bien las manos después de haber estado en la playa o piscina, o jugando, y a no tocarse los ojos con las manos sucias. Hay que evitar compartir cosméticos, toallas u otros objetos de aseo personal con otras personas.

Para evitar accidentes, los menores no deben jugar con pistolas de proyectiles, aunque sean de juguete, ni estar cerca de fuegos artificiales. Hay que guardar bajo llave todos los productos domésticos que lleven químicos irritantes.

Autora: Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra, www.creciendoenverde.com

Suscríbete a la Newsletter y recibe El Botiquín Natural gratis cada mes en tu correo

El Botiquín Natural, Prensa Independiente y Gratuita
Leer
El Botiquín Natural Junio 2023