No cabe duda que el sol es un elemento importante en nuestra salud, pero también debemos ser conscientes de los efectos negativos que conlleva el exceso de exposición y la falta de protección. Principalmente, puede causar lesiones dermatológicas, como irritaciones o quemaduras, aumentando el riesgo de cáncer de piel.

preparar la piel
123rfLimited©smon

Además, la exposición solar genera oxidación en nuestras células, lo que puede conducir al envejecimiento prematuro de la piel. Ante ello, la anticipación y el cuidado de la piel antes, durante y después de la exposición solar es imprescindible para protegerla correctamente.

Protección externa

Cuando hablamos de protección solar, inmediatamente nos viene a la mente el uso de cremas protectoras, gafas y sombreros. La protección externa evita la exposición directa, ya que crea una barrera física entre nuestra piel y los rayos solares.

Para ello, usar ropa adecuada, evitar la exposición durante las horas centrales (de 12 a 16 horas) y utilizar una crema con fotoprotección solar de manera regular a diario, incluso en aquellos días en los que el sol parece menos intenso, es fundamental. Sin embargo, no es la única medida preventiva que podemos adoptar para proteger nuestra piel.

Protección interna

La alimentación y una correcta hidratación también son aliados en la protección de nuestra piel. Especialmente si integra aquellos alimentos ricos en antioxidantes, ácidos grasos omega 3 y omega 6, y otros elementos activos en la prevención del daño celular, como los carotenoides, los licopenos o la luteína.

Dentro de la familia de carotenoides encontramos los betacarotenos, unos pigmentos vegetales presentes en frutas y verduras que destacan por su capacidad antioxidante y fotoprotectora. Son precursores de la vitamina A, fundamental para la salud de la piel, ya que interviene en la formación y regeneración de las células, favorece la reparación celular, colabora en la barrera defensiva de la piel frente a radicales externos y participa en la síntesis del colágeno, entre otras funciones. Podemos encontrarlos mayoritariamente en frutas y hortalizas de color naranja, rojo o amarillo, como la zanahoria, la calabaza, el albaricoque, las naranjas y mandarinas, el pimiento rojo, el tomate, la papaya o las ciruelas. También se encuentran en el brócoli, los espárragos, la col rizada (kale) o las espinacas.

Otros nutrientes, como la vitamina C, la vitamina E y los polifenoles destacan también por su capacidad antioxidante y protectora ante el estrés oxidativo inducido por los rayos ultravioleta.

Todo ello, complementado con un cuidado integral a base de cosmética natural y ecológica, ayudará a potenciar nuestra belleza natural y a lucir una piel bonita, saludable y luminosa en verano.

Autora: Ariadna Coma, Periodista

Suscríbete a la Newsletter y recibe El Botiquín Natural gratis cada mes en tu correo

El Botiquín Natural, Prensa Independiente y Gratuita
Leer
El Botiquín Natural Mayo 2024