La coenzima Q10 (CoQ10), también conocida como ubiquinona, está presente en prácticamente todos los organismos vivos. Es una sustancia natural similar a las vitaminas que constituye un componente esencial de las mitocondrias, la unidad productora de energía dentro de las células. El contenido de CoQ10 en todo el cuerpo humano se estima entre 500 y 1.500 mg y sus niveles decrecen con la edad. Las concentraciones más altas se encuentran en los órganos que requieren más energía como son el corazón, los músculos, el hígado y los riñones.

coenzima Q10
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La CoQ10 tiene la capacidad de experimentar una reacción de reducción-oxidación (redox) dentro del organismo permitiendo que exista en tres estados: totalmente oxidado (ubiquinona), semiquinona (ubisemiquinona), y totalmente reducida (ubiquinol). Ello permite que en su forma de ubiquinona esté involucrada en la producción de ATP (la molécula de energía) desempeñando sus funciones en la cadena de transporte de electrones. Al mismo tiempo, en su forma reducida (ubiquinol), puede actuar como potente antioxidante reduciendo la peroxidación lipídica, protegiendo así a las membranas celulares y a los lípidos, como el colesterol.

La mayoría de CoQ10 se sintetiza en el cuerpo, sin embargo, también se encuentra en algunos alimentos. Las nueces y el aceite de oliva son algunas de las fuentes nutricionales vegetales más ricas, pero en general la ingesta alimentaria promedio es baja. Por otro lado, sus niveles en el cuerpo disminuyen por diversos factores aumentando el riesgo de afecciones y patologías. Es de vital importancia mantener unos niveles adecuados de CoQ10 en el organismo. Al ser un nutriente liposoluble, cuando se toma como complemento alimenticio, su absorción se triplica y se mantienen mayores niveles sanguíneos durante más tiempo cuando se toma con las comidas.

La acción antioxidante de la coenzima Q10 ha demostrado que suprime eficazmente la inflamación de las encías

¿Cuáles son las causas de la disminución de la CoQ10 en el organismo?

Edad: una de las características del envejecimiento es la disminución del metabolismo energético en muchos tejidos, especialmente el hígado, el corazón y el músculo esquelético.

Enfermedades gástricas y otras: la mala absorción de los alimentos y ciertas enfermedades como diabetes, cáncer, insuficiencia cardíaca congestiva y enfermedades degenerativas entre otras, conllevan a niveles plasmáticos reducidos de la coenzima Q10 en las personas que las padecen.

Niveles bajos de vitaminas del grupo B, C, E y Selenio: todas ellas necesarias para el adecuado proceso de síntesis interna de CoQ10.

Uso de estatinas: las estatinas se recetan con frecuencia para reducir el colesterol y pueden causar efectos secundarios al interferir con la producción natural de CoQ10 en el organismo.

Otros factores: todo aquello que movilice energía en exceso o bloquee los procesos de absorción conllevan una disminución de la CoQ10. El entrenamiento físico intensivo, sobreesfuerzo mental, estrés, tabaquismo y el alcohol consumen sus reservas. Una dieta inadecuada y desequilibrada disminuirá la ingesta exógena.

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¿Cómo nos puede ayudar la CoQ10?

Fatiga y rendimiento deportivo: entre sus beneficios se ha observado mejoras en la fatiga y el rendimiento deportivo cuando existen unos adecuados niveles de CoQ10 en nuestro organismo.

Problemas cardiovasculares: ensayos clínicos han demostrado mejoras en algunos indicadores de la función cardíaca en pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva.

Hipertensión: un análisis de doce ensayos clínicos que investigaron el efecto de la CoQ10 en la disminución de la presión arterial concluyó que la CoQ10 tiene el potencial de reducir la presión arterial sistólica en hasta 17 mm Hg y la presión arterial diastólica en hasta 10 mm Hg y todo ello sin efectos secundarios significativos. Tampoco se han observado interacciones entre la CoQ10 y los medicamentos para reducir la presión arterial, lo que sugiere que se puede usar de forma segura junto con ellos.

Dolor de cabeza y migrañas: se ha encontrado que el metabolismo energético del cerebro es anormal en personas con dolores de cabeza por migraña. Varios estudios han sugerido que, al mejorar el metabolismo energético, la CoQ10 puede reducir la frecuencia y la gravedad de la migraña.

Fertilidad masculina: en las células espermáticas, la mayoría de la CoQ10 se concentra en las mitocondrias de la parte central de modo que la energía para el movimiento y todos los demás procesos dependientes de la energía también dependen de su disponibilidad. Estudios han encontrado mejoras significativas en el recuento de espermatozoides, su densidad, motilidad y morfología.

Enfermedad periodontal: la enfermedad periodontal es un proceso inflamatorio resultante del ataque bacteriano. Los patógenos periodontales pueden inducir la sobreproducción de placa bacteriana y causar la descomposición de colágeno y células periodontales. Por lo tanto, la acción antioxidante de la coenzima Q10 puede proteger contra la acción dañina causada por la placa y ha demostrado que suprime eficazmente la inflamación de las encías.

Varios estudios han sugerido que, al mejorar el metabolismo energético, la CoQ10 puede reducir la frecuencia y la gravedad de la migraña

Ingesta recomendada y apoyo a su absorción

Se ha demostrado clínicamente que el aporte de un complemento alimenticio de ubiquinona (Co-Q10) en dosis de unos 30 mg favorece la salud mitocondrial al mejorar la producción de energía, la protección antioxidante y el apoyo en el funcionamiento de diversos tejidos, como el corazón, los músculos y el sistema nervioso. Estos beneficios hacen que sea un complemento valioso para las personas que buscan reforzar su salud mitocondrial (energía) y su vitalidad en general. El rango de ingesta en estos casos va entre los 30 y los 90/100mg y se recomienda repartir la toma a lo largo del día en dosis de 30mg. Cantidades diarias por encima de los 100mg suelen estar indicadas para desequilibrios clínicos.

Los triglicéridos de cadena media TCM (MCT en inglés) pueden ayudar a la absorción de CoQ10. Los TCM son ésteres de ácidos grasos de cadena media y glicerol que pueden ser extraídos del aceite de coco. Los TCM se difunden pasivamente del tracto gastrointestinal al sistema porta hepático sin requerir ningún tipo de transformación como ocurre con los ácidos grasos de cadena larga o muy larga. A diferencia de otras grasas, no requieren para la absorción de enzimas pancreáticas ni de ácidos biliares. Como CoQ10 es un nutriente soluble en lípidos, los TCM actúan como un portador perfecto para mejorar su absorción y, por lo tanto, para la producción de energía y su eficiencia metabólica.

No olvidar

Un multivitamínico que nos ayude a cubrir la base de nutrientes esenciales, un buen equilibrio de ácidos grasos omega 3, 6 y 9 y los adecuados probióticos, constituyen una buena base que complementa a la coenzima Q10. Se recomienda que los complementos alimenticios sean 100% naturales, en formas altamente biodisponibles y sin excipientes indeseados. Hay que recordar que no hay fórmulas mágicas y que no todas las marcas son iguales, por lo que es importante la elección del producto, su origen y su proceso de producción. Aquellas personas embarazadas o que sigan protocolos con medicamentos deben consultar con el especialista antes de tomar cualquier complemento alimenticio. ¡Que no le falte chispa a tu energía!

Autor: Pedro Porta, Empresario sector complementos alimenticios

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