El cambio de horarios, de rutinas, de alimentación, el estrés de los viajes, son factores que pueden alterar nuestro sistema digestivo de diferentes maneras. Desde un simple dolor de estómago, a diarrea o estreñimiento, pasando por hinchazón o acidez. Las molestias digestivas afectan nuestro bienestar en el día a día y queremos, y en gran medida podemos, evitarlas tomando precauciones.

¿Cómo prevenir las alteraciones del sistema digestivo?
En los viajes, y dependiendo de la zona que visitemos, estas precauciones serán más estrictas ya que el agua con que se preparan las bebidas que vayamos a tomar puede no ser muy segura, y las preparaciones de alimentos que se nos ofrezcan y a los que no estamos acostumbrados pueden provocarnos desajustes importantes en el estómago y el intestino.
El calor extremo, incluso en casa, también afecta nuestra salud intestinal. Es bueno adaptar nuestra alimentación a estas temperaturas, escuchar al cuerpo que ya nos lo pide, y procurarnos alimentos frescos, poco procesados, preparados al día, preferentemente frutas y verduras, ensaladas, legumbres, patatas, cereales integrales, evitando el exceso en todo, especialmente en dulces y grasas, como son la mayoría de helados, las frituras y el alcohol.
La hidratación juega un papel de primer orden siempre, más en verano
El mantenimiento de horarios regulares para las comidas, para el descanso, y muy importante, para ir al baño, son hábitos que ayudan a mantener la salud digestiva. Al viajar, no siempre es fácil mantener los ritmos, pero hay que intentarlo porque son clave para nuestro bienestar.
La hidratación juega un papel de primer orden siempre, más en verano. La falta de hidratación nos puede afectar al tránsito intestinal favoreciendo el estreñimiento. Por ello, recordemos beber a menudo, varios vasos al día de agua o infusiones de hierbas, evitando las bebidas muy frías, como los granizados. Observando a los habitantes de climas históricamente más cálidos veremos que para combatir la sed y el calor no hay nada mejor que un té o cualquier otra infusión y no fría precisamente.
Otro buen consejo es aprender a controlar el estrés a través de la respiración consciente, yoga o tai chi, ya que esto beneficia a todo el organismo incluida la salud digestiva, que está ligada íntimamente al sistema nervioso. Tener los nervios en el estómago es una sensación que conocemos y que facilita los problemas digestivos.
Tanto en casa como en el botiquín que nos acompaña en los viajes tenemos un aliado excepcional: los probióticos
Y con la ayuda de los probióticos
Tanto en casa como en el botiquín que nos acompaña en los viajes tenemos un aliado excepcional: los probióticos, los grandes restauradores de la flora intestinal. Entre sus beneficios contamos con su ayuda al tránsito intestinal, combatiendo el estreñimiento, promoviendo la reducción de la producción de gases y dando alivio en la sensación de distensión intestinal. Otra característica de los probióticos es la de mantener la integridad de la mucosa intestinal con lo que evitan que se instalen o penetren toxinas o bacterias dañinas reduciendo al mismo tiempo la inflamación. Y, siempre que elijamos una buena marca, ya que no todos son iguales, pueden tomarse a modo preventivo.
Para el estreñimiento ocasional: sen y cáscara sagrada
Para corregir el estreñimiento causado por cambios en la dieta, viajes o por tener que estar quieto por algún motivo concreto perdiendo la movilidad del intestino, puede ser de utilidad el uso del sen y/o de la cáscara sagrada, dos plantas medicinales conocidas por su efecto laxante gracias a los compuestos llamados antraquinonas que estimulan el movimiento intestinal. Aún pudiendo solucionar muy eficientemente el problema no debe prolongarse su uso para no acostumbrar al intestino que podría volverse perezoso.
Autora: Montse Mulé, Editora
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