El magnesio participa en más de 600 reacciones químicas, siendo un mineral esencial clave en la producción de energía, la regulación de la inflamación, el correcto metabolismo y la reparación celular. No obstante, una gran parte de la población presenta niveles insuficientes.

Sales de cloruro de magnesio
123rfLimited©alkarnasia. Sales de cloruro de magnesio

Un déficit que puede pasar desapercibido Los estudios calculan que 9 de cada 10 personas adultas en España presentan déficit de magnesio. Según la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, unos niveles bajos de este mineral pueden producir síntomas inicialmente inespecíficos, como la pérdida de apetito, alteraciones gastrointestinales, cansancio, fatiga, debilidad muscular, hormigueo o entumecimiento en las extremidades, calambres y contracciones musculares, problemas de insomnio, ansiedad, problemas de memoria o dificultad para concentrarse, entre otros.

Si la deficiencia se mantiene, puede derivar en síntomas más evidentes, como por ejemplo, náuseas, confusión, apatía, temblores o contracciones musculares continuas, dando paso a problemas de salud más relevantes.

Precisamente por ello, detectar a tiempo las señales que indican el déficit y adoptar medidas preventivas es clave para preservar la salud. En este sentido, la suplementación puede ser una buena aliada, especialmente bajo el consejo y la supervisión de un profesional.

Tipos de magnesio: ¿cuál escoger?

El magnesio se presenta de muchas formas distintas, y no todas actúan ni se absorben de la misma manera. En función de la sal a la que vaya asociado, que puede ser orgánica o inorgánica, el magnesio puede tener diferentes efectos y resultar más eficiente según cada necesidad.

Una de las sales más conocidas es el malato de magnesio. Combinada con ácido málico, se suele emplear para aumentar los niveles de energía, combatir la fatiga crónica, y aliviar dolores articulares y los propios de la fibromialgia.

El citrato de magnesio se conoce por su fácil absorción y sus propiedades laxantes que alivian el estreñimiento. Se utiliza también para el mantenimiento de la correcta función celular.

En función de la sal a la que vaya asociado, el magnesio puede tener diferentes efectos y resultar más eficiente según cada necesidad

Altamente absorbible, el bisglicinato de magnesio (o glicinato de magnesio) está indicado para ayudar a relajar el sistema nervioso, mejorar el sueño, reducir la ansiedad y favorecer la calma mental.

El cloruro de magnesio es una forma muy versátil y de buena absorción recomendada para fortalecer el sistema inmunológico y la salud ósea. Por su parte, el carbonato de magnesio se usa habitualmente para aliviar la acidez estomacal.

El óxido de magnesio es una forma inorgánica de este mineral de alta concentración y baja absorción, que se usa habitualmente como antiácido y laxante. Destaca también el sulfato de magnesio (o sales de Epsom), de uso tópico, ideal para relajar la musculatura y aliviar dolores.

Autora: Ariadna Coma, Periodista.

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