En Puna (Maharashtra, India) chicos y chicas muy jóvenes estudian en la Escuela de Medicina Unani. Utilizan libros escritos en urdú e inglés y también manuales de anatomía y fisiología estadounidenses. Desde el principio, la singular mezcla entre lo antiguo y lo moderno, entre lo occidental y lo oriental que caracteriza a la medicina unani (o yunani) nos mueve a preguntarnos si es segura, qué ofrece y de dónde proviene.

Medicina Unani
123rf Limited©mirzamlk. Chá de Ajwain, Trachyspermum ammi

¿Ayurveda y Homeopatía?

Antes nos fijaremos en el año 1985, cuando la legislatura india reconoció formalmente y subvencionó la medicina unani como parte del grupo de cinco sistemas médicos alternativos que se conocen como AYUSH: ayurveda, yoga, unani, siddi y homeopatía. Con el reconocimiento del gobierno surgieron más escuelas de medicina unani, más médicos y una mayor aceptación pública.

Además, en las últimas dos décadas, el Consejo Central de Medicina India del gobierno indio fijó, entre otras medidas, el programa educativo y las normas para las escuelas de medicina unani, y estableció su desarrollo y sistematización mediante un vademécum reconocido a nivel nacional (publicado también en línea), con el nombre de cada planta en latín y en los idiomas en los que se la conoce y usa, su grado de eficacia para diversas dolencias, sus contraindicaciones y las dosis sugeridas.

Dicho de otro modo, mientras The Lancet, Wikipedia y las autoridades sanitarias occidentales, en un alarde de la prepotente ignorancia del método científico, están convencidas de que la homeopatía y la acupuntura son «pseudociencias», cada vez aparecen más y más miles de usuarios de estas medicinas centradas en la persona.

Una mirada a Oriente próximo

La medicina unani comenzó en la Grecia y Roma clásicas; fue desarrollada por Hipócrates, y más tarde por Galeno y grandes eruditos árabes y persas. Al inicio nos remite a la antigua provincia griega de Jonia, situada en lo que hoy es la zona occidental de Turquía e incorporó notables aportaciones en su camino hasta la India.

Se sabe que las raíces más antiguas de la medicina unani se remontan al concepto grecorromano de los cuatro elementos aplicados al cuerpo (Tierra, Aire, Fuego y Agua), y a la idea de que las enfermedades se producen por un desequilibrio de los estados físicos esenciales del organismo: básicamente lo caliente, lo frío, lo seco y lo húmedo. Este desequilibrio afectaría a numerosos órganos, como el aparato digestivo, el hígado, el corazón y el cerebro.

Mediante la observación del pulso, la respiración, los ojos, la orina y las heces, un médico puede comprender el desequilibrio y corregirlo, no solo con medicina, sino también con recomendaciones de descanso, terapias y cambios en la dieta y el comportamiento.

Los textos médicos en sánscrito y griego muestran asombrosas similitudes en el uso de la idea de los cuatros elementos esenciales, como así también en la correspondencia de estos elementos con los cuatro «humores».

La medicina unani es el fruto de una búsqueda larga y pragmática para lograr curas que comenzó hace un par de milenios, cruzó muchos territorios y épocas, y continúa hoy en día

Con la planta íntegra

En cuanto al tratamiento médico unani, ante todo recurre a compuestos herbales con una larga tradición en el tratamiento de determinadas dolencias, como los trastornos del aparato digestivo o la hipertensión arterial. Sin embargo, a diferencia de otros sistemas médicos alternativos que también utilizan plantas medicinales, los medicamentos unani se elaboran a partir de la planta entera, y no de extractos del ingrediente activo.

Investigación y fitoterapia

En la India actual existen centros de investigación unani, en los que las fórmulas y las plantas que parecen tener propiedades son sometidas a ensayos científicos, cuyos resultados son divulgados en publicaciones analizadas por pares y son sometidos a los mismos requisitos de réplica y análisis estadísticos usados para establecer los fármacos occidentales. En total son unos 50.000 médicos unani, respaldados por 41 escuelas de medicina, una cifra diez veces superior a la cantidad de médicos ayurveda certificados.

Las plantas componen la gran mayoría de las medicinas unani. El médico, por ejemplo, examina el pulso del paciente, sus ojos, la orina y las heces, y recaba detalles de los antecedentes familiares y las costumbres personales con el fin de adecuar el tratamiento a la persona.

Medicina Unani
123rf Limited©marilyna. Hierbas, medicinal herbal

Buenas digestiones, cuidar el corazón

En las últimas tres décadas, la medicina unani ha ganado reputación por su eficacia en el tratamiento de enfermedades crónicas que parecían resistentes a los medicamentos occidentales, en particular las enfermedades del aparato digestivo y la hipertensión arterial. A los pacientes les atrae el compromiso de los médicos unani con cada individuo y la cuidadosa atención que dan a los antecedentes clínicos y a la situación. Todo, en resumen, muy personalizado.

La medicina unani es mucho más que la simple aplicación de un conjunto de creencias encarnadas en libros para combatir una enfermedad: es el fruto de una búsqueda larga y pragmática para lograr curas que comenzó hace un par de milenios, cruzó muchos territorios y épocas, y continúa hoy en día.

Buenas prácticas

El respaldo del gobierno propicia una mejora constante en el suministro y condiciones de seguridad de las plantas medicinales unani en todo el mundo.

Hoy, en la biblioteca de la Escuela de Medicina Unani de Puna se conservan referencias médicas occidentales y unani, además de numerosas publicaciones de investigación, centradas en gran medida en fórmulas herbales que se promueven como la primera línea de respuesta médica.

Buena parte de las plantas medicinales que se utilizan provienen de la medicina ayurvédica, y son cultivadas con prácticas sostenibles y, prácticamente todas, también ecológicas, pensando en la salud del suelo y la rotación de cultivos, por ejemplo, con alfalfa y la planta unani de uso común conocida como Ajwain (Trachyspermum ammi), que permite, entre otras cosas, reponer el suelo de forma natural sin el uso de fertilizantes químicos.

Los médicos unani saben bien que, en caso de traumatismos severos, o incluso de grandes infecciones fuera de control, hay una solución mejor en un hospital de estilo occidental.

Sin embargo, la medicina unani ha demostrado la eficacia de sus métodos para tratar enfermedades crónicas como artritis, hipertensión arterial, psoriasis, hepatitis y problemas del aparato digestivo.

Autor: Jaume Rosselló, Editor especializado en Salud y Alimentación

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